domingo, 20 de abril de 2008

en el regazo de tu palma

En recuerdo a todos nuestros muertos:

ahora eres tan grande
que puedo dormir
en el regazo de tu palma
Nacho Hevia
viñeta: Erlich (para ElPaís)

8 comentarios:

Chr Chk dijo...

Peor cuando la retórica es la herramienta de los maquivélicos.

Siento tu pérdida.

Un Abrazzo.

Nacho Hevia dijo...

Cuánta razón llevas. Gracias por tu abrazo.

Peter Mc Cut dijo...

adhiero al sentimiento y la dedicatoria... un abrazo Nacho!

gaysinley dijo...

Hola wapo! gracias por tu coment... ya veo que eres un chico polifacético y todoterreno... eso está bien, a mi también me va el tema artístico aunque no me dedique al él, pero si pinto, dibujo y demás... por cierto mi pintora favorita y a la cual admiro profundamente es Frida... a ver si en breve cuelgo cositas de ella en el Isolée...

Besos y buena semana

Nacho Hevia dijo...

Peter: tu adhesión la recibo con muchi cariño; más abrazos para ti.
Gaysinley: bienvenido a este blog; Frida también es una de mis artistas favoritas, por eso esta semana se ha merecido estar en JOYAS

Luli dijo...

Me impactó! Saludos

F e r n a n d o dijo...

Hola Nacho. Gracias por pasar por mi espacio y por tus bonitas palabras. Difícil elegir en qué entrada dejarte mi saludo, me gustan varias cosas de las que veo aquí.
Elegí esta porque comencé este blog cuando la vida me dio una cachetada: se llevó a mi vieja que cuidaba a mi papá (que aún sigue adelante) con un cáncer terminal.

Recien me recupero y estar en contacto con buena gente es esperanzador y de gran ayuda.

Me alegra conocerte a través de este medio y seguiré pasando si te parece bien.

Te dejo un gran abrazo desde esta Argentina tan loca como en el cuento de Alicia.

Saludos cordiales para vos, hay muchas cosas buenas en tu espacio que espero sean bien valoradas por los visitantes.

Nacho Hevia dijo...

Fernando: tu Argentina está loca porque está llena de locos hermosos como vos. Tu viejo es un guerrero, como lo fue tu madre y como adivino en ti. Bienvenido a este blog,paseate siempre que quieras por sus rincones, hornacinas, buhardillas y jardines. Un cálido abrazo con la brisa del mar que, esta noche, es tan ligera como un querer.