jueves, 8 de mayo de 2008

microcuento: como flor recién brotada

Mi otra alma…

Mi otra alma llegó tarde.

Vino a mí como flor recién brotada.

Se presentó, sin embargo, cuando ya no la esperaba.

Mi otra alma me dijo:

- nunca es tarde si aún tienes vida para otras cien vidas y guardas la esperanza.

Mi otra alma, la que se mostró tarde, era mi hermana.

Nacho Hevia

15 comentarios:

** MARÍA ** dijo...

Que lindo y bello es tu poema. Bien compuesto y armonioso desde el principio hasta el fin. Sinceramente me gustó mucho.

Desde luego la esperanza es lo último que se pierde, tu no lo hiciste y llegó a tu alma, alguien que con la suya te llenó la tuya aún más si cabe de uno bonito sentimiento.

Besos tiernos y dulces para ti y tus letras.


** MARÍA **

Nacho Hevia dijo...

Muchas gracias, María...
Besos de corazón sensible, como el tuyo...

F e r n a n d o dijo...

María es una genia y guapa como dicen Uds. Es hermoso lo que escribís, tan sentido que lo hago propio.
Cuando alguien conoce el misterio de traducir en letras lo que le pasa, uno siente una envidia y ganas de compartir y lograr que ese sentimiento sea propio.

Y uno lo hace propio, y lo bueno llega porque lo pedimos.
Buen jueves Nacho, buen jueves a los amigos.

Hermosa la foto, como siempre...
Me guardo este poema con autor incluído para no plagiar!
:)

Nacho Hevia dijo...

F e r n a n d o:
Tienes todo el derecho del mundo a hacer tuyas estas palabras. No pasa nada que estén en boca de otro o hayan surgido de otras tintas (o teclas) que no sean las tuyas.

Yo puedo ser el autor de estas letras, pero tú (y todos vosotros) sois los autores de vuestros propios sentimientos...y si se expresan con mi mezcla de letras me honra y enorgullece.

Disfruta de este jueves, por Júpiter!

Mario M. Relaño dijo...

Perdida estaba el alma
que no llegó a tiempo,
mas tú sabías por su hermana
que esa alma era tuya
y nunca te abandonaría,
pues un alma nace,
nunca muere
tu alma es tuya
sólo se extravía.

Besos desde el alma, Nacho.

Nacho Hevia dijo...

Mario:

no, no creo que se haya extraviado...

si acaso creció y creció en los recovecos del tiempo aguardando que llegase su momento... porque, hasta donde moran las almas, hay un orden, y este es futuro, pero también perfecto

besos de hoy y siempre

El Aletz dijo...

Awww¡¡
Mi otra alma.... emm... debe de andar por ahí...snif..
Ayyy porque ando tan solito.??
jejejeje
Aletz

Nacho Hevia dijo...

Aletz... todo viene! seguro! estamos destinados a la felicidad...
Saludos!

Germanico dijo...

Que tema! Me ha pasado que llegara cuando no la esperaba. En un post sobre tema similar recomendaste el desnudo, la vuelta al original sin los malos aditamentos que da el tiempo. Rescato esa opini�n como muy cierta.
Creo que nosotros no buscamos el amor, el amor nos encuentra a nosotros. Y no hay que resistirse y tener esa esperanza que transmite su poema.
Abrazos

Gabriela dijo...

Que delicia produce encontrarse con tu otra alma, sobretodo cuando ya no esperas!
Cae como lluvia en primavera.
:)

Nacho Hevia dijo...

Germánico:
como dijo Octavio Paz..."Yo no creo que el amor sea un fin
-es un comienzo.
¿De qué?
No lo sé aunque lo presiento:
de nosotros mismos".
Abrazos sin fin

Gabriela:
Porque la vida nunca deja de sorprendenos...nunca! Por suerte, no?
Besos, besos, besos...

RAÚL dijo...

alameda de almas, la tuya. un microcuento muy grande!!

Nacho Hevia dijo...

RAÚL: Gracias!
Pues me cuestan mucho escribirlos (los microcuentos) porque me pongo a escribir y a escribir y tienes una novela!
jejeje
Trato de llevar la máxima de menos es más...
Ya sabes que eres bien recibido en mi alameda
Abrazos!

Fabio dijo...

Nacho, no importa cuan tarde se presente, puesto que al fin y al cabo ha llegado... nada más cierto que mientras hay esperanza hay vida, y si están ambas hay acción y movimiento. Mira los comentarios que deja la gente aquí... no es maravilloso y movilizador?
te han llegado montones de almas, y fíjate... desde lugares muy lejanos.
Con un efecto mariposa, de alma a alma! :)

Nacho Hevia dijo...

fabio:
Al fin y al cabo las almas son lo que nos queda, no? nuestro bien más preciado...y la tuya, sin duda, es un bien hermoso