jueves, 4 de junio de 2009

fósforo


En el tembloroso momento del primer brillo de un fósforo antes de contraerse y deslizarse hasta la base que le dan mis dedos, ahí, te digo, ahí es donde quedo suspendido cuando oigo el crepitar de aquello que lleva tu nombre
.

9 comentarios:

Terapia de piso dijo...

Ahí, te digo, ahí, justo ahí, es cuando me doy cuenta que necesito esa pequena llama porque no soporto el negro absoluto.

Un abrazo.

José Roberto Coppola

Stultifer dijo...

Juntalo a una mecha. Ahí hay luz.

kappyqueens dijo...

Bellisimo.
Besos.

Pará Adumá dijo...

Hola Nacho:
Tiempo que no te dejaba un mensaje (pero ojo, que siempre te leo).

Con respecto a tu post: ¿Te has dado cuenta que la claridad es más poderosa que la oscuridad? O sea, la luz de un fósforo disipa la oscuridad, pero la oscuridad no puede hacer lo mismo con la luz del fósforo ¿Lo has tonado?

Me gusta lo que escribes porque me lo voy imaginado a medida que leo y me parece que serían buenas imagenes para una película...

Cariños.

Deric dijo...

pero ahí es justo cuando el fósforo se rompe...

Tristancio dijo...

Pasaba por aquí cerca y vi que había luz...

Abrazo.-

Nacho Hevia dijo...

JOSÉ:

aunque luego se contraiga...
un abrazo!!!!!!!!!!
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STULTIFER:

cuando hay mecha... claro.
;)
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KAPPY:

muchas gracias, Javi... siempre atento...
besos!!!!!
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PARa ADUMA:

vaya, gracias! si puedes verlo eso es un gran halago! abrazos!
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DÉRIC:

on més brilla és on desprès desapareix...
una tendra agraçada!
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TRISTANCIO:

entonces..quédate! :)
abrazo!

Gabriela dijo...

Siempre traes luminosidad en tus manos, tus palabras.

Que alegría leerte!

Besos

Deric dijo...

no em temptis amb això del sofà que sense que te n'adonis em tindras allà menjant crispetes!