martes, 22 de mayo de 2007

y yo... que nada venzo sobre nada
me regocijo en la victoria de saber la piel de tu espalda
en el descanso de nuestra madrugada

Nacho Hevia

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La piel. La piel de la espalda, de los hombros, del rostro de la persona especial, nunca puede ser exigida. Nunca la exigimos. Solamente la añoramos, la recordamos y la necesitamos.
Tuya, siempre...

Glosa dijo...

Tuya siempre... tu piel luminosa!!.
como haces para encontrar los comentarios escondidos en este gran blog? tienes poderes?.
En la foto de perfil tambien se te ve muy bien!!.

un beso en tu espalda!!